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El cambio de hora y los viajes en avión: ¿cómo afecta a los viajeros, las aerolíneas y los aeropuertos?
Por Ada Kozłowska
Última actualización 17 de diciembre de 2025

El cambio de hora, ya sea al iniciar el horario de verano o al regresar al horario de invierno, no solo altera nuestros relojes, sino que también puede complicar los viajes en avión. Muchos pasajeros no se dan cuenta de que un vuelo programado para la mañana puede sentirse como si partiera más temprano o más tarde, dependiendo de la dirección del cambio de hora.
Además, las aerolíneas y los aeropuertos deben coordinar horarios y operaciones para garantizar que los vuelos lleguen y salgan a tiempo, evitando confusiones con conexiones y escalas. Este artículo explora cómo el cambio de hora impacta a los viajeros, qué precauciones tomar y cómo se gestionan estos ajustes tanto en Europa como en destinos internacionales.
Resumen inicial: lo que debes saber sobre el cambio de hora:
El cambio de hora puede afectar los horarios de los vuelos y la coordinación de las escalas.
Durante el horario de verano y el horario de invierno, los pasajeros deben revisar cuidadosamente la hora de salida y llegada.
Las aerolíneas y los aeropuertos adoptan medidas para minimizar retrasos y confusiones.
Viajar entre diferentes zonas horarias, especialmente a Estados Unidos y Asia, requiere atención especial al cambio de hora.
Lo que los pasajeros deben saber si vuelan durante el cambio de hora
Viajar durante el cambio de hora puede generar confusión si no se toman precauciones. Aunque el reloj avance o retroceda solo una hora, esto puede afectar la percepción del tiempo de vuelo, las conexiones y la llegada a destino. Para minimizar problemas, los pasajeros deben:
Revisar las horas de salida y llegada de cada vuelo, especialmente si hay escalas.
Ajustar alarmas y recordatorios según el horario de verano o el horario de invierno.
Tener en cuenta que los relojes internos del cuerpo pueden tardar en adaptarse, lo que puede generar cansancio o desorientación.
Consultar con la aerolínea cualquier cambio que pudiera surgir por la transición horaria.
Viajes en la Unión Europea
En Europa, la coordinación es relativamente sencilla porque muchos países comparten el mismo horario de verano y horario de invierno. Sin embargo, los viajeros deben estar atentos a vuelos que crucen fronteras de países con diferentes políticas horarias o zonas horarias adyacentes. Un retraso de una hora puede hacer que se pierdan conexiones, especialmente en aeropuertos grandes como Frankfurt, París o Madrid, donde la cantidad de vuelos y pasajeros es muy alta.
Además, la comunicación clara por parte de aerolíneas y aeropuertos es esencial para evitar confusiones entre pasajeros internacionales. Es recomendable que los viajeros verifiquen los horarios locales y ajusten sus dispositivos electrónicos antes de abordar, para minimizar la sensación de desorientación y asegurar que los itinerarios se cumplan sin problemas.
Viajes a Estados Unidos y Asia
Cuando se viaja fuera de Europa, el cambio de hora se vuelve más complejo. Estados Unidos, por ejemplo, puede iniciar o finalizar el horario de verano en fechas diferentes a Europa, y Asia tiene múltiples zonas horarias. Esto significa que un vuelo transatlántico o transasiático puede verse afectado por diferencias de hasta varias horas, lo que puede confundir a los pasajeros sobre la hora real de llegada. Por ello, es recomendable:
Consultar los horarios locales antes de salir del aeropuerto de origen.
Usar aplicaciones confiables de conversión horaria.
Planificar tiempo extra para conexiones internacionales, especialmente durante los días cercanos al cambio de hora.
Tener en cuenta la posible fatiga y desorientación debido a los ajustes de reloj y las diferencias horarias, que pueden afectar la percepción del tiempo y el descanso durante el vuelo.
¿Cómo afecta el cambio de hora a las aerolíneas?
Las aerolíneas deben ajustar cuidadosamente sus operaciones durante la transición entre horario de verano y horario de invierno. Estos cambios pueden implicar:
Modificaciones en la programación de vuelos, tanto nacionales como internacionales.
Coordinación adicional del personal de vuelo y tierra, para garantizar que los horarios reflejen correctamente la hora local.
Posibles retrasos si no se actualizan automáticamente los sistemas de gestión de vuelos.
Para minimizar inconvenientes, muchas aerolíneas envían avisos a los pasajeros y actualizan sus aplicaciones y páginas web, asegurando que la información sobre vuelos sea correcta y consistente con la hora local en el aeropuerto de salida y llegada.
¿Cómo gestionan los aeropuertos el cambio de hora?
Los aeropuertos también deben adaptarse al cambio de hora para mantener la eficiencia y seguridad de las operaciones. Entre las medidas más comunes se incluyen:
Actualización de pantallas de información, mostrando horarios correctos de embarque, llegada y salida.
Ajuste de sistemas automáticos de control de accesos, seguridad y tráfico de equipaje.
Coordinación con aerolíneas para evitar errores de programación o conflictos de puerta.
Comunicación constante con los pasajeros, mediante anuncios y señalización clara, para que todos estén al tanto del horario de verano o horario de invierno.
Estas acciones permiten que, a pesar de la transición horaria, los vuelos sigan saliendo y llegando según lo previsto, reduciendo el impacto del cambio de hora sobre la experiencia del viajero.
El cambio de hora afecta tanto a los pasajeros como a las aerolíneas y aeropuertos. Aunque se trate de un ajuste de solo una hora, sus implicaciones pueden ser significativas en viajes internacionales y escalas complejas. Los pasajeros deben revisar cuidadosamente sus vuelos, ajustar alarmas y planificar conexiones, mientras que las aerolíneas y los aeropuertos implementan medidas para garantizar que la información sea clara y precisa.
Viajar durante el horario de verano o el horario de invierno requiere atención y preparación, pero con planificación, los efectos negativos pueden minimizarse, permitiendo disfrutar del viaje sin sorpresas ni contratiempos.